¿Y tú, de quién eres?

MARTHA C. PINTO SEGURA, pensadora colombiana

“Vi lo que era el poder: una mirada de

Tigre que te hace bajar los ojos y sentir

Miedo y vergüenza”

Carlos Fuentes, “La voluntad y la Fortuna”

Antes de iniciar la presente reflexión, me permitiré indicar qué la genera de manera acuciosa: en Colombia en general, y en particular en las localidades de la capital, o en las ciudades de provincia o en los pueblos, incluso en las universidades, cuando uno llega como extraño o nuevo al lugar, lo usual es que te pregunten: ¿Y tú, de quien eres? En mi caso, fue grande la sorpresa de ser preguntada de esta manera al llegar a la universidad, me explico: ¿Qué hay detrás de este preguntar?

 ¿Y tú, de quién eres? Foto: rottonara.

¿Y tú, de quién eres? Foto: rottonara.

Una primera reflexión de análisis del lenguaje empleado y, por consiguiente, de índole particular, es que el interlocutor quiere identificar quién es tu “patrón”, tu “jefe”, de que bando eres emisario, de qué lado estas, qué grupo te trajo, a quién te debes… Esa pregunta normal, que responde a una práctica social cotidiana, en el escenario colombiano es la que genera una parte de esta reflexión. Veamos un análisis formal de los supuestos existentes cuando a uno le preguntan ¿Y tú de quien eres?, los supuestos mínimos implícitos en ese preguntar son los siguientes:

  1. no eres un ser autónomo que determinas tus ires y venires. No, tú tienes un “patrón” o “jefe” que te manda ir o venir.

  2. Tener un “patrón” óo“jefe” implica, ya de entrada, una relación de subordinación: a uno lo mandan (servidumbre). Aquí nadie se manda así mismo (autonomía).

  3. El territorio (como espacio social, bien sea ciudad, pueblo o institución) al que uno llega es de bandos, o grupos, es decir tiene propiedad.

  4. La llegada de uno como extranjero o nuevo, rápidamente tiene que ser identificada, para saber cómo se van a desequilibrar o equilibrar las fuerzas de los grupos o bandos en que está dividido el territorio.

  5. Y finalmente, a quién se debe… es decir: quién es mi dueño! Quién es el que dirige mis acciones, a quien le debo lo que haga, lo que soy.

En ese sencillo preguntar está implícito todo lo anterior. Cuando se pregunta de esa manera, el interlocutor parte de su realidad. ¿Y cuál es esa realidad que infiero a partir de ese preguntar? Que la persona carece de la noción de autonomía, de individualidad, de igualdad… es decir: los supuestos para que se exprese la noción de libertad como sujeto social. Esta es la percepción que infiero de ese particular preguntar, sin embargo puede ser muy bien que esa percepción o inferencia este equivocada. Por tanto, cabe realizar una segunda indagación, que permita salir de los casos particulares y ubicarnos en las teorías y conceptos sobre lo público, para así “iluminar” eso que he denominado “Lo público reflexionado”.

Título original: Lo publico reflexionado: aportes al debate sobre políticas públicas

La Factoría1 Comment