Los mejores resultados los obtienen los mejor preparados

Daniel Cebrián

Desde hace una década, España y otros países de la Zona Euro están atravesando problemas económicos muy graves con consecuencias para todos los ciudadanos, en especial mayores de 50, que se quedan  sin trabajo y no volverán a trabajar en la vida y, sobretodo: jóvenes.

Una juventud que ha crecido oyendo de su familia y profesores la frase, “Estudia para ser un hombre de provecho”,  y se han encontrado con la situación coyuntural y unas malas políticas aplicadas a lo largo de las últimas décadas que han hecho que ni haya provecho, ni trabajo, y lo más preocupante, ambición, ganas de comerse el mundo y libertad. El primer presidente en democracia, Adolfo Suárez, decía que quienes alcanzan el poder con demagogia terminan haciéndole pagar al país un precio muy caro. Esto es precisamente lo que a lo largo de esta década estamos viviendo: partidos centrados en su estrategia, multinacionales que hacen la función de gobierno y excesos que han hecho petar la saca pública.

Con una tasa de paro juvenil del 62% y en aumento, muchos jóvenes deciden buscar en el extranjero oportunidades, ya sea en otros países de la Zona Euro o en la otra punta del mundo. Aun así, que nadie se piense que es fácil encontrar trabajo fuera de España ya que los países del sud de Europa se encuentran en la misma situación, y otros como Alemania cubren con “minijobs” este problema tan importante a resolver para la sostenibilidad de Europa.

En las últimas semanas, dirigentes europeos han visto las orejas al lobo y han empezado a introducir en sus discursos las palabras “paro juvenil” como el mayor desafío al que se enfrenta Europa, y están en lo cierto ya que no se trata simplemente de un problema, sino de una enfermedad que está corrompiendo nuestra sociedad sin fecha de retorno. Desde Merkel hasta Rajoy pasando por Letta y Hollande están ejerciendo una política de austeridad debido a la gran deuda, las contradicciones globales del sector financiero y los problemas internos de cada país. Empiezan a preocuparse por los jóvenes ya que les aterroriza perder su apoyo a la democracia y a sus partidos.

El Gobierno de Rajoy, basado en las directrices de la Unión Europea ha establecido un plan de 15 medidas a corto y 85 a largo plazo con el objetivo de atajar de raíz el desempleo juvenil.  El presupuesto de esta Estrategia de Emprendimiento y Empleo Joven es de 1.750 millones de euros, con políticas que abarcan desde bonificaciones en las cuotas a la Seguridad Social a las empresas que den trabajo a menores de 30 años, sin experiencia laboral, a incentivos de entre 500 y 700 euros anuales, para convertir contratos temporales en indefinidos cuando se hagan a jóvenes. Mi miedo y el de todos los españoles es si todas están medidas están basadas en el sentido común y en la eficiencia del sistema.

Demasiada burocracia, cuento y buena vida de algunos que ralentiza el potencial de muchos jóvenes, sus oportunidades e ilusiones. Invito a reflexionar a los líderes del sistema sobre los jóvenes, los líderes del futuro, que viven en un país con demasiadas contradicciones, parches y sinsentidos. No podemos permitir que estos 1.750 millones se despilfarren como muchas otras medidas anteriores basadas en el interés de algunos.

Contamos con algunas de las mejores escuelas de negocios, con unos grandes ingenieros y excelentes periodistas que huyen a otros países en busca de oportunidades porque aquí no encuentran nada que valga la pena ya que por ejemplo,  no se puede permitir que los salarios a jóvenes hayan bajado de 1000 a 600 euros en menos de 5 años. Por otro lado tenemos un exceso de universidades, falta de estudiantes en formación profesional y seguimos arrastrando un sector amplio de jóvenes que naufraga en un mundo sin trabajo ni estudios, perdido desde los tiempos de la construcción de oro. Cabe fomentar una mejora en la educación, en la calidad de la educación, que los profesores sigan aprendiendo, que el sistema se reinvente con políticas con sentido y no basadas en las presiones de empresas y religión. Debemos pensar en el largo plazo y apostar en  formación para que no se produzcan tantos abandonos ya que los primeros en ser despedidos siempre son los que menos formación tienen.

Otra idea que debe llevarse a cabo es el hecho de establecer un Fondo de Desempleo Juvenil creando una bolsa de trabajo para todos los menores de 30 años y que las empresas puedan acudir para contratar. Es una opción a tener en cuenta ya que en este fondo se podría dividir a los jóvenes según su nivel de formación y la empresa solicitante podría dirigirse expresamente al grupo de desempleados que les interesa. Con ello se podría conseguir que los jóvenes adquiriesen más experiencia y que tuvieran una oportunidad de entrar en el mercado de trabajo.

Muchos jóvenes deciden hacerse autónomos y freelance, ya que las empresas no se arriesgan a contratar sino que prefieren hacer una prestación de servicios; otros deciden buscar en el extranjero una oportunidad pese a que no es tan fácil y otros deciden empezar unas prácticas con la esperanza de ser contratados al finalizar dicho período. Estos últimos, sin embargo, muchas veces no reciben ni salarios y han perdido la esperanza en ser contratados posteriormente. No cabe duda que el pesimismo se ha instaurado en nuestra sociedad hasta el punto que según datos del CIS, sólo un 13,3% de los españoles cree que la situación económica mejorará a finales de este 2013.

Hay muchas cosas que cambiar. Los gobiernos europeos siguen basándose en la idea de la austeridad, y en parte es bueno ya que ayuda a equilibrar la deuda y los excesos cometidos años anteriores. No obstante, con la educación no se puede jugar. Se deben otorgar más subvenciones y ventajas fiscales a empresas que contraten jóvenes, garantizar el compromiso de las empresas a contratar parte de los jóvenes que realizan las prácticas en dichas compañías, sin olvidar la mejora del nivel de idiomas con tal de competir en el ámbito en el que se van a mover los jóvenes españoles: un mercado laboral global.

Las empresas deben ajustar su mapa de competencias al definir los puestos laborales con tal de mejorar los sistemas de selección y reclutamiento. Además, nos encontramos con una situación que hay que cambiar radicalmente: el underskilling, basado en contratar a jóvenes preparados para ocupar puestos poco cualificados con salarios bajos. Esta es una práctica muy negativa ya que imposibilita el primero objetivo de todo joven: aprender, y elimina del mapa laboral a los menos cualificados, ya que no tienen ninguna oportunidad de entrar en el mercado.

Otra práctica que está adoptando el gobierno es el potenciar la idea de “hazte emprendedor”. Bonita idea pero muchos se preguntas, ¿con qué dinero?¿con mi experiencia que idea no me van a hundir los posibles competidores? Somos una generación muy creativa, con muy buenas ideas y ganas de tirar adelante pero no cabe duda que necesitamos ayudas de gobiernos, bancos y universidades para que esos proyectos se lleven a cabo. Esto es así porque muchas de las empresas se crean con capital familiar y hoy en día no hay muchos hogares con esta capacidad. El apoyo económico haría que el fracaso del emprendedor no sea desorbitado y que muchos proyectos logren un éxito profesional.

Que nadie se piense que habrá soluciones a corto plazo, ya que nos encontramos con un país que no es capaz de dar oportunidades de desarrollo profesional a las nuevas generaciones y hay que cambiar este bucle con medidas reales y efectivas, sin intereses políticos ni empresariales porque nos jugamos más que una generación, nos jugamos la sostenibilidad de España.

Reducir drásticamente la variedad de contratos que tenemos ahora, ya que crea un mercado dual injusto e ineficiente. Este concepto potenciaría más la rotación de trabajadores y fomentaría el crecimiento y el consumo. Es una medida polémica porque quitaría seguridad a la gente con empleo, pero ayudaría a crecer y a tener más oportunidades tanto a jóvenes como a no tan jóvenes. Que nadie olvide que el 80% de las empresas son PYMES y son ellas las que levantarán el país, desde el consumo hasta la contratación de jóvenes preparados. Toca mirar por ellas y darles las suficientes facilidades y medidas para mejorar la situación actual.

Todos tenemos trabajo que hacer, desde universidades, gobierno pasando por empresas, familia y sobretodo por nosotros mismos, con un problema de actitud. Expandir sin miedo nuestro horizonte laboral, diferenciarnos de los demás atendiendo a lo que nos gusta y a lo que pide el mercado y sobretodo, trabajar duro y esforzarse porque, aunque tirar de contactos sigue siendo una práctica muy utilizada en España, al final lo que cuentan son los resultados, y los mejores resultados los obtienen los mejor preparados.



 

Daniel Cebrián
Director Comercial de ERLINYOU